NICOTINA
La nicotina es una
sustancia química que se encuentra en las hojas de la planta del tabaco. Recibe
su nombre por un francés llamado Jean Nicot, que era el embajador de Francia en
Portugal, en 1560. La planta llegó desde Brasil a Portugal, y Nicot, que vivía
en Lisboa, la envió a Francia. Jean Nicot promocionaba un uso medicinal de la
nicotina, pero en 1828 un físico y un químico alemanes aislaron por primera vez
este compuesto químico y lo consideraron un veneno.
Se
sintetiza en las zonas de mayor actividad de las raíces de las plantas del
tabaco y es trasportada por la savia a las hojas verdes, donde adquiere la
mayor concentración.
Es un potente veneno e incluso se usaba en múltiples insecticidas. Desde 1860 se
redujo este uso porque había insecticidas más baratos y menos perjudiciales
para los mamíferos. Actualmente se permite su uso como pesticida en agricultura
orgánica porque es un producto natural.
En bajas
concentraciones, la nicotina es un estimulante y es uno de los
principales factores de adicción al tabaco. En pequeñas dosis produce una
ligera euforia, disminuye el apetito y la fatiga y es incluso un excitante
psíquico, pero en dosis elevadas es un veneno potente y mortal.
Cuando inhalas el humo al fumar, primero va a
los pulmones para que lo recicle, pero como es un material más pesado y
venenoso que el oxígeno, cuesta más respirar. Unos veinte segundos después sube
al cerebro y atraviesa la pared hematoencefálica, introduciéndose en las
neuronas y destrozándolas. Después la
nicotina se deshace y entra en el encéfalo, donde se empieza a crear la
adicción a ella.
En la actualidad la nicotina, además de utilizarse en el tabaco, (que
es muy perjudicial para la salud) tiene aplicaciones médicas: en algunos
tratamientos contra el cáncer, tratamientos para prevenir el alzhéimer, para
ciertos tipos de epilepsia, etc. En estos usos, siempre se usa la nicotina pura
de la planta.
Trabajo de Samuel.